Estrategias que utilizan las personas perdidas para reorientarse.

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Fuente: Manual de Búsqueda y Salvamento Terrestre.

ESTRATEGIAS QUE UTILIZAN LAS PERSONAS PERDIDAS PARA REORIENTARSE.

Kenneth Hill, Profesor de Psicología de la Universidad de Santa María (Canadá)

Todo el que pasa mucho tiempo en el bosque, tarde o temprano, se perderá.

En este artículo, se presentan los métodos que las personas utilizan para reorientarse por sí mismas.

Las diferentes estrategias para no perderse provienen de entrevistas estructuradas a personas perdidas rescatadas, llevadas a cabo poco después (a veces durante) su rescate. En general, las personas que se encuentran desorientadas utilizarán al menos uno de estos métodos (algunos de los cuales se consideran más eficaces que otros), y la mayoría de las personas perdidas intentarán más de uno.

Desplazarse al azar  (Random Traveling).

Totalmente confundida, y por lo general experimentando una alta excitación emocional, la persona perdida se desplaza al azar, siguiendo el camino de menor resistencia, sin un propósito aparente aparte de encontrar algo o algún lugar que le parezca familiar. Aunque muchas personas perdidas se desplazan al azar durante su reacción inicial, la mayoría se calman y aplican un método más efectivo. Solamente algunas personas perdidas (como algunos niños en edad escolar) continúan moviéndose aleatoriamente mientras se pierden. La mayoría de los sujetos muestran alguna intención más en su intento de salir de la situación.

Desplazarse por una ruta  (Route Traveling).

En este caso, la persona perdida decide desplazarse por algún camino, sendero, seguir un cauce de agua, u otras ayudas de desplazamiento. La ruta es desconocida para esta persona, y tiene incertidumbre respecto a la dirección que está siguiendo, pero espera que eventualmente llegue a encontrar algo familiar. Cuando esto falla, como ocurre a menudo, rara vez se invierte la dirección en la ruta para ir en el otro sentido. Si el camino se termina, por ejemplo, puede volver a desplazarse al azar. A veces se conoce como “trail running”. Suele ser un método ineficaz de reorientación, que se muestra con mayor frecuencia en niños en edad escolar hasta los 12 años de edad.

Desplazarse en una dirección  (Direction Traveling).

Con la certeza y seguridad de que va en una dirección y sentido correctos, la persona perdida camina a menudo campo a través ignorando senderos y caminos que conducen en la dirección “equivocada”. A veces, de hecho, esta persona cruza vías de ferrocarril, líneas eléctricas, e incluso carreteras con la convicción de que él va por el camino correcto. Desafortunadamente, esta estrategia (que rara vez es eficaz) a menudo termina situándolo en la parte más frondosa de un bosque, haciéndolo especialmente difícil de encontrar. Se necesita un considerable exceso de confianza en el sentido de orientación para emplear este método que, sin embargo, no es infrecuente en personas que han sido objeto de búsquedas terrestres.

Es una estrategia típica en algunos cazadores que sobrevaloran sus habilidades al aire libre (con los demás y consigo mismos) y que pueden sentir algún tipo de vergüenza por tener que darse la vuelta. Variantes de este método son recomendadas por Angier y Brown que sugieren alinear puntos de referencia en línea recta para asegurar una dirección consistente del recorrido. Aunque este método puede ser apropiado para los buscadores entrenados en orientación, que a menudo reciben una dirección a seguir con su brújula, no es una estrategia recomendada para las personas perdidas. Sin embargo, algunas personas perdidas lo prueban y se ha comprobado que cruzan caminos y sendas.

Muestreo de ruta  (Route Sampling).

En el muestreo de ruta, la persona usa una intersección de caminos, senderos, etc. como base, desplazándose una cierta distancia por uno de los caminos en busca de algo familiar. Después de “muestrear” una ruta particular sin éxito, esta persona vuelve a la intersección y prueba otro camino, repitiendo el proceso hasta que todas las intersecciones se han muestreado.

Surgen tres posibilidades:

  1. Puede repetir el procedimiento de muestreo, pero ahora se desplaza más lejos en cada ruta.
  2. Puede escoger seguir el camino más probable hasta que llegue a otra intersección donde pueda repetir la estrategia; o
  3. Puede decidir intentar otra estrategia.

Los niños mayores y los adolescentes han informado a veces haber intentado este método de reorientación. Puede ser eficaz cuando se combina con la estrategia de “Retroceder”.

Muestreo de dirección  (Direction Sampling).

El muestreo de dirección es similar al muestreo de ruta, excepto que la persona perdida no tiene la ventaja proporcionada por una intersección de caminos. Más bien, el sujeto selecciona un punto de referencia identificable como base, como un árbol grande o un afloramiento de rocas. Desde allí, avanza en la dirección seleccionada, buscando algo que le ayude a orientarse y tratando de mantener siempre la base a la vista. Cuando está a punto de perder de vista la base, vuelve a ella y muestrea otra dirección, repitiendo el proceso hasta que todas las direcciones posibles son comprobadas. A menudo, sin embargo, pierde su base antes de poder terminar el procedimiento de muestreo. Si esto ocurre, tiende a desplazarse al azar hasta que encuentra otro punto de referencia adecuado que le pueda servir como nueva base  y la estrategia de muestreo de dirección se pueda iniciar de nuevo. (Este método se recomienda por Brown y Fleming.)

Mejora de la visión  (View Enchancing).

Incapaz de encontrar algo que le resulte familiar en su desplazamiento por el bosque, la persona perdida intenta ganar una posición de altura para encontrar puntos de referencia en la distancia. Intenta mejorar sus vistas escalando una colina, una cresta, o un árbol. Un adulto con experiencia en orientación y con un mapa topográfico o al menos algún conocimiento de la zona, rodeado de densa vegetación, podría tratar de subir una colina (a veces un árbol, si esto se puede hacer con seguridad) e intentar orientarse haciendo coincidir las características visibles del terreno con las del mapa. De hecho, muchos sujetos con experiencia al aire libre reportan la mejora de la visión como método favorito de  reorientación.

Con la llegada de los teléfonos móviles las personas perdidas utilizan el método de mejora de la visión con más frecuencia. Sin embargo, en lugar de moverse hacia arriba para obtener visión, ganan elevación en un intento de obtener cobertura de una antena de telefonía. Los sujetos perdidos dejarán senderos y otras ayudas de desplazamiento y, a menudo, se desplazarán directamente cuesta arriba. Cuando la estrategia funciona, los gestores de la búsqueda  lo sabrán (recibirán una llamada telefónica); Cuando la estrategia no funciona, puede complicar la búsqueda.

Retroceder  (Backtraking).

Después de darse la vuelta, la persona invierte el recorrido e intenta seguir la ruta exacta de regreso que le saque del bosque. Este puede ser un método muy efectivo. Requiere cierta habilidad y paciencia. Por desgracia, las personas perdidas parecen reticentes a invertir el sentido de su dirección de desplazamiento sin una buena razón, creyendo que es una pérdida de tiempo y que posiblemente van a ser capaces de orientarse en la siguiente colina o en la próxima curva del camino. También saben que algo malo ha ocurrido en la dirección de retorno (se han perdido).

Si una persona se confunde en una ruta que tiene numerosos ramales puede retroceder y en cada intersección emplear la táctica de muestreo de ruta para intentar determinar la ruta correcta.

Si estas personas están en el bosque (y son competentes en la lectura de huellas), deberían ser capaces de seguir sus propias huellas para poder volver. Sin embargo, esto a veces puede ser una tarea muy difícil.

Sabiduría popular  (Folk Wisdom).

Esta categoría diversa se refiere al intento de reorientarse uno mismo, siguiendo cualquiera de los numerosos “dichos” sobre cómo encontrar un camino que le saque de forma segura del bosque. Estos “dichos” suelen ser transmitidos en fogatas o disfrazados de “hechos” en libros de supervivencia. El más común de éstos es “todas las corrientes de agua conducen a la civilización,” un principio que, si se sigue en Nueva Escocia, conducirá muy probablemente a la persona a un pantano remoto e infestado de insectos. En el dominio seco, los arroyos de montaña a menudo terminan simplemente como un cauce seco en medio del desierto.

Quedarse quieto  (Staying Put).

Los programas preventivos de seguridad en los bosques destacan la importancia de “quedarte dónde estás” cuando te pierdes, lo que puede considerarse una excelente, aunque algo pasiva, estrategia de reorientación, siempre y cuando la persona perdida pueda esperar razonablemente que se organice una búsqueda en su nombre en un futuro muy cercano. Lamentablemente, muy poca gente aplica este método para salir del bosque con seguridad. Aunque es verdad que la mayoría de las personas perdidas se encuentran en una posición estacionaria (especialmente después de las primeras 24 horas de la búsqueda), esto suele deberse a que están fatigadas, dormidas o inconscientes. En una revisión de más de 800 informes de personas perdidas en Nueva Escocia, se contabilizaron sólo dos casos en los que los sujetos se habían quedado intencionalmente en un lugar para que los buscadores los encontraran más fácilmente. Uno de ellos, un chico de 11 años de edad que había recibido el programa preventivo de “Abraza un Árbol” en la escuela. El otro era un recolector de manzanas de 80 años que se sentó cómodamente después de cinco minutos dando vueltas a su alrededor a unos 90 metros de donde había entrado al bosque.

nota: La base de datos internacional ISRID contiene 383 casos (28%) en los que el sujeto se quedó quieto. Por lo tanto, o bien la estrategia es más común de lo expuesto en este estudio por Hill o bien el comportamiento de  los sujetos puede estar cambiando.

Una encuesta a personas con excelente experiencia al aire libre reveló que son conscientes de que quedarse quietos es la opción más recomendada. Sin embargo, parecen mostrarse reacios a permanecer parados en un lugar un período de tiempo prolongado, especialmente durante el día.  Como se ha mencionado anteriormente, una estrategia de reorientación popular reportada por estos individuos fue la mejora de la visión.

No hacer nada  (Doing Nothing). 

Estrategia aportada por Robert Koester en su libro “Lost Person Behavior”.

Si bien no es una estrategia para ser encontrados, algunas bases de datos que colaboran con ISRID enumeran “no hacer nada” como una opción. En cierto sentido, podría considerarse como “quedarse quieto”. Sin embargo, las personas que rellenan los formularios de las bases de datos querían diferenciar entre los sujetos que tomaron una decisión consciente de quedarse quietos (y luego usualmente también un intento de señalar su posición o construir un refugio) y los que no hicieron nada en absoluto. la opción de “no hacer nada” se aplica a menudo a casos de demencia en los que el sujeto simplemente se sentó.

 

 


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